No supe de mi color hasta que el viento me lo dijo:
“eres hijo del atardecer”
Brillo como la escarcha dorada,
Mueve mi melena el viento,
Como si llevara fugaces rayos de sol y
Pinceladas de ocaso
Como soy hijo del crepúsculo, llevo sus colores como una capa mágica
Y dentro de mí,
Laten las ganas de volar…
Y es por eso que siempre busco el horizonte, como un equilibrio…
¡Hasta que lo encontré!
Mi sutil bailarina
Ella mueve los brazos con gracia muy voltereta y hace piruetas riendo al compás de mi corazón
Mi equilibrista, mi danzarina
Caballo rojoInspirado en la obra de Chagall, "un poeta con alas de pintor"
"Jinete de circo", Chagall, 1927