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Circo Arcoiris


 
 


 





Cuento para colgar
inspirado en la obra
de Chagall "El caballo del circo", 1964.

Este circo viajará a Alemania para acompañar a una dulce bebé


El Árbol de los Mirlos

 
“Tchink, tchouk, tchouk, sriiiii”…
Llama el mirlo a Cayetana, paradito en una rama del árbol del jardín.


Es que es verano, y al atardecer se reúnen los mirlos a cantar en lo alto de los árboles… y Cayetana, que sabe el idioma mirlo, los escucha atentamente, sentada bajo la sombrita de una rama.

 
Y así pasan las tardes veraniegas, sintiendo la suave brisa del viento a través de las ramas y escuchando el canto del mirlo “chink, chink, chink”.

(Esta es una historia inspirada en los pájaros y árboles de la casa en la que viví toda mi infancia, en La Molina Vieja... todavía esos árboles están ahí, y siguen los mirlos, cuculíes, picaflores, petirojos y muchos otros pájaritos más cantando y posándose sobre sus ramas)

De la serie "Trovadores de Tela y Papel", en exhibición en Café La Llave, Trujillo

Dos payasitos montados a caballo


Una enorme mariposa monarca entró a la carpa de circo. 


Justo en el instante en el que dos payasitos hacían su número montados en un caballo




  El caballo quedó enamorado de la monarca y en un abrir y cerrar de ojos partió siguiendo a la mariposa, llevándose consigo a los payasitos que no habían terminado de hacer sus piruetas…







Y así el caballito, con los payasos, siguieron el camino de la mariposa monarca azul
… y siguen y siguen caminando…


Cuento para colgar
inspirado en la obra
de Chagall "Payasos
a caballo", circa, 1920.

De la serie "Trovadores de Tela y Papel", en exhibición en Café La Llave, Trujillo


Pasajero del viento


Recorté  pequeños retazos de tela en forma de plumas, y las bordé en un par de alas de algodón.

Eran tal mis ganas de volar, que una vez listas las alas, las cosí a mi camiseta.
Saltando sobre mi cama fui ensayando el vuelo y en uno de eses impulsos comencé a flotar en el aire y salí por la ventana de mi cuarto.





Me convertí en pasajero del viento, volando entre las nubes, mirando desde lo alto los pueblos, los bosques, el mar…

Y así… me gusta, vivir volando…


Cuento para colgar
inspirado en el mito
de Icaro.

De la serie "Trovadores de Tela y Papel", en exhibición en Café La Llave, Trujillo
http://trovadoresdetelaypapel.blogspot.com




Bordando nubecitas


Vas bordando nubecitas,
primavera,
viene el sol y te acompaña
dejando su brillo sobre el mar.

Montado sobre mi caballito,
danzamos sobre las olas,
tú nos envuelves con tu brisa de colores,
primavera.

Allá vamos,
con los cantos de gaviotas
y nubes vaporosas acariciadas por el mar.                                                






Trovadores de Tela y Papel

El Pez Azul
Me sonrió el Pez Azul y yo, de muy cerquita, le pregunté: ¡me llevas?
"El Pez Azul" - detalle de cuento para colgar

Pulgarcito


…Es así que recordó lo que había visto en La Ceiba, un árbol mágico protector contra las cosas malas, que asomaba enorme su copa entre las nubes... 
"Pulgarcito" - detalle de cuento para colgar


El Músico


"El Músico" - detalle de cuento para colgar



Y brotan
De mi pecho
Las melodías
Que la noche
Me susurra


Me cobijan
Tus ramas
Mientras
Que la música
Se abraza
Con el viento
  
Esperaré
Hasta
 Que salga el sol

La Trapecista





Esta es la historia de una niña que vivía en el campo junto a sus caballos. Entre ellos prefería a uno, porque curiosamente había nacido de color verde.

El caballito se confundía entre los árboles, en las lomas de las praderas verdes, por su intenso color natural.

Príncipe de las Praderas
Un día, la niña decidió salir de paseo y llevar a su caballito; juntos la pasaban muy bien y se querían mucho… así comenzaron sus aventureros días…

Llegaron al pueblo, al anochecer, con el primer lucero...
Y a lo lejos pequeñas lucesitas tintineaban sobre una enorme carpa de circo… 

 La niña y el caballito verde, entraron a la carpa y sobre ellos cayeron delicados polvos mágicos. Todo se iluminó…


El público aplaudía alegremente. La niña, vestía un traje rojo y bailaba sobre un trapecio… el caballito contento la alcanzaba para recibir su abrazo.


Así juntos, dedicaron sus días a darle alegría a otros niños
Viajando de pueblo en pueblo...


Caravana hacia el Sol

Cuando salimos llevando a la cría de nuestra Elefanta hacia su palacio, nos indicaron que camináramos hacia el Sol.



Es así como, montada en nuestra Elefanta, partí en caravana.



Yo iba dirigiendo la caravana. Detrás de mí, la cría, cantando, caminaba acompañada de una pequeña avecita.



La mañana fue pasando, cruzamos un desierto de arena, pero que además era un bosque. Nos daba sombra fresca.



También vimos en el camino sembríos verdes de arroz.

Y encontramos una hermosa flor blanca, que recogimos de un lago. De ella podíamos beber agua fresca durante todo el camino.



Es increíble todo lo que podemos encontrar y conocer en un viaje -en la caravana hacia el sol-.

Finalmente, llegamos al palacio de la Elefanta y ella se reunió con su familia y conocieron a su cría a la que le llamaron
Tulsi.

muñequitas atrapasueños....

Muñequitas atrapasueños de Prístino; inspiradas en la leyenda guatemalteca de las "muñecas quitapenas". Las que tienen su origen en las comunidades indígenas de esas tierras. Cuando una persona tiene preocupaciones o penas, se puede desahogar contándoselas a la muñequita antes de ir a dormir, colocándola debajo de la almohada. Mientras duermes, la "muñequita quita penas" alejará tus tristezas.

Las muñequitas atrapasueños de Prístino, acompañan, cuentan mágicos cuentos y protegen los sueños...

Flora y Jazmín
Amanda

Principito, habitante de la lunita nueva



Este es un principito vestido con una capa mágica de seda y corona de algodón.

Vive en la lunita nueva, un lugar especial, por su forma alargada y curva a la vez, en el cual tiene mucho espacio para pasear en su Unicornio Azul.

Además la lunita nueva es muy brillante, pues tiene sembradas muchas estrellas, cometas y centellas. Y entre ellas, Principito recorre cada día… ¡ups, quise decir, cada noche!

Porque, cuando para nosotros es de día, para el principito es de noche y al revés, cuando es de noche aquí en la Tierra, para él es de día en la lunita nueva.



Es así que por la noche, su noche, cuando las estrellitas comienzan a destellar en el firmamento…



…Principito monta su Unicornio Azul y con las chispas mágicas de su capa sale a volar.

Una de esas noches de magia, brillo y estrellas en las que principito paseaba, se le acercó una avecilla y se posó sobre el lomo del unicornio…



La avecilla traía un mensaje importante para principito y comenzó a cantarle… “Piu, piu, piu. Piu piu…”

Principito comprende todas las lenguas universales y entendió el mensaje.




La avecilla le decía a principito, que debía bajar a Tierra Firme. para visitar a un pequeño que recién nacía…



y así, con su bandera estelar, llevarle la magia de su lunita nueva y muchas bendiciones.

El niño se llama Álvaro; terminó de contarle la avecilla a principito.

Y así partió principito… hacia la Tierra…




Principito y su unicornio listos para el viaje...

Luchín

Cuento para colgar inspirado en la canción de Víctor Jara

“Frágil como un volantín,
en los techos de Barrancas,
jugaba el niño Luchín,
con sus manitos moradas,
con la pelota de trapo,
con el gato y con el perro,
el caballo lo miraba…”



Luchín, un pequeño que vive en un pueblito de Andahuaylas, despierta muy tempranito en la mañana para salir a jugar al campo.

Al cantar el gallo, ya está él lavándose la carita y peinándose para salir.

Primero, su madre le ha pedido que recoja algunos huevos del gallinero para desayunar.



Y así Luchín ha salido apurado, con tantas ganas de jugar, que mientras recogía los huevos comenzó a cantar…

Su canción lo llevó a soñar, y sentadito en la puerta del gallinero, cantaba mirando el cielo azul, las nubes como copos de algodón…



Y las fue tiñendo de atardecer, y se trepó a su caballo Volantín, con su gato Fugaz y su perro Viento, Luchín partió de paseo.



Volaba entre las nubes vestidas de ocaso y con esa magia fue pintando de colores los techos de las casitas de su pueblo…



¡Luchín surcaba los cielos… alto, tan alto que nadie podría alcanzarlo!

¡Volaba como un pájaro!


Nunca más nadie estaría triste en su pueblo, con esos colores…

Olguita

Olguita, trabaja desde muy pequeña, llevando a pastar a sus ovejitas.

Siempre fue distraída y cuando llegaba a las faldas del cerro, corría por el prado, jugaba con las maripositas, imitaba a los pajaritos que se le acercaban, olvidándose completamente de sus ovejas.



"Ovejita perdida"



"Ovejita encontrada"



Cuando se daba cuenta, sus ovejitas estaban dispersas, unas por allá, otras por aquí y Olguita tenía que, con mucho esfuerzo, reunirlas nuevamente para regresar a su casa.

Así cada día, terminaba exhausta de tanto correr detrás de sus ovejitas.

Una tarde, luego de todo ese ajetreo, decidió recostarse bajo un Qantu para descansar un poco antes de volver a su casa.

Y es así que se quedó dormida…



Fue anocheciendo, y Olguita no despertaba…

Entonces las nubecitas nocturnas le dijeron: “Olguita, ¿a qué hora guardas a tus ovejitas? ¡Mira que ya salió el primer lucero!”



La lunita nueva con el primer lucero acompañaron a Olguita y a sus ovejas, hasta su casa, protegidas por el polvo de estrellas mágico de la noche.



....

Este cuento ha sido creado, inspirado en la vida de nuestra amiga Olguita, que vino de Ayacucho para cuidarnos y darnos todo su cariño.