Comenzamos
el domingo muy temprano.
Casi
dormidos escuchamos al cuculí, un rayo de sol nos despierta.
Pasa
una nubecita
y a ¡volar!
Cuento para Colgar
El mío es muy especial… se llama “brillo estelar” y grandes sorpresas siempre me da…
Monto en mi Pegaso para salir a pasear. Abre sus grandes alas y comienza a volar.
Esquivamos los vientos y nos siguen detrás, convirtiendo el cielo en atardecer.
Rojo, naranja, violeta, azul…
Brillo Estelar danza y se envuelve en mil colores como el crepúsculo. De pronto todo se detiene, llega la calma…
¡Pegaso, las nubes te han vestido de violeta!

Mi caballito alado brilla… y con él la noche de luna llena.








Cuando voy al Parque del Olivar, me gusta sentarme en una banca y mirar a los pajaritos. Algunos están tomando agua en la laguna de los peces, otros están tranquilitos en las ramas de los olivos. ¡También puede que pasen volando sobre tu cabeza!
Un día pasó algo sorprendente. Me paré cerca de un grupo de cuculíes que comían miguitas en la vereda y… ¡no se volaron!
Dato curioso…
Aija: Pueblo incrustado en una montaña con sus faroles encendidos como luciérnagas quietas… (Ancash, Perú)
Fotografías tomadas por Raúl García Pereira (el avión)
