Mostrando entradas con la etiqueta nubecitas nocturnas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nubecitas nocturnas. Mostrar todas las entradas

Cristales de Mar

 
"Fragmentos de botella, ennoblecidos por el oleaje"

"Y en la mano las misteriosas gotas de luz redonda, color de la miel o de ostra..."

[Pablo Neruda. En el libro Una casa en la arena.]






 Luna marina
Nube nocturna
Compañeras.

Cristales de mar,
diminutos, coloridos
los trae el océano en su vaivén,
me los alcanza una ola mensajera
como pequeños trozos de estrella.
 
Llegan a mis pies con suave cosquilleo,
la orilla los arrastra hasta mí
entre la espuma.
 
Y como un gran tesoro las recojo,
las guardo en mi botella,
una a una,
y, descalzo, sigo dejando mis huellas en la arena húmeda


 

Magdalena del Mar


Atardecer en Pacasmayo, las gaviotas cruzan el mar y buscan refugio para pasar la noche... 
Las primeras nubecitas nocturnas oscurecen el cielo. 
Magdalena como cada tarde, enciende el primer lucero y le canta a la lunita llena...


Así queda encendido el lucero y la luna llena comienza a asomar...


Magdalena del Mar, continúa con su canto pintando la noche, encendiendo estrellas, coloreando nubecitas nocheras y nadando por la playita del Faro.


Un vez completa la noche, Magdalena se sumerge a descansar con los demás seres del agua: peces, caballitos de mar, nereidas, mirrows y ninfas, ballenas azules y delfines, algas y corales...


Magdalena del Mar, es la sirena encargada de encender la noche; con su canto. Vive en las profundidades del mar de Pacasmayo.

Eligió ese lugar para cuidar el Faro y así lo navegantes que pasen por ahí siempre estén protegidos.

Magdalena del mar ha sido vista por pescadores, que con sus redes alguna vez la han asustado, pero ella ya los conoce y los cuida.

Olguita

Olguita, trabaja desde muy pequeña, llevando a pastar a sus ovejitas.

Siempre fue distraída y cuando llegaba a las faldas del cerro, corría por el prado, jugaba con las maripositas, imitaba a los pajaritos que se le acercaban, olvidándose completamente de sus ovejas.



"Ovejita perdida"



"Ovejita encontrada"



Cuando se daba cuenta, sus ovejitas estaban dispersas, unas por allá, otras por aquí y Olguita tenía que, con mucho esfuerzo, reunirlas nuevamente para regresar a su casa.

Así cada día, terminaba exhausta de tanto correr detrás de sus ovejitas.

Una tarde, luego de todo ese ajetreo, decidió recostarse bajo un Qantu para descansar un poco antes de volver a su casa.

Y es así que se quedó dormida…



Fue anocheciendo, y Olguita no despertaba…

Entonces las nubecitas nocturnas le dijeron: “Olguita, ¿a qué hora guardas a tus ovejitas? ¡Mira que ya salió el primer lucero!”



La lunita nueva con el primer lucero acompañaron a Olguita y a sus ovejas, hasta su casa, protegidas por el polvo de estrellas mágico de la noche.



....

Este cuento ha sido creado, inspirado en la vida de nuestra amiga Olguita, que vino de Ayacucho para cuidarnos y darnos todo su cariño.