la ronda de los caballitos alados






Cielito encantado
Nacen de ti nubecitas coloridas
De donde brotan caballitos alados
Para invitarte a bailar

En su globo brillante
Llega el duendecito
Desde el bosque escondido en la nube mayor
Y con su dulce canción
Se arrullan juntos cuando cae el sol




Los duendes son seres mitológicos elementales de la naturaleza, guardianes de los bosques y de todos los seres vivos que habitan en ellos.

Micro-cuentos
Sprunkos, Duendes, Hadas

Son una serie de breves cuentos sobre personajes diminutos y encantados, llenos de magia, color y brillo.

Son los atrapasueños de Prístino
que al dormir atrapan tus sueños y los convierten en melodías abrazadoras, en colores intensos y en días luminosos.

Leyenda del Hipocampo de Oro




"Contaban que habían visto un caballo de mar. Era grande, color oro, se asomaba en la niebla, y dicen que aparecía y desaparecía, y en ese lugar los pescadores tiraban las redes y cogían una mancha de peces. Así contaban... yo nunca lo he visto". (Leyenda del Hipocampo de Oro, Caleta de San Andrés, Pisco, Perú)

Duendecita sembradora




Como luceros plantados en la noche,
brillan sus flores diminutas en la tierra.
Sembradas con sus manos de bosque,
Ella derrama sobre sus pétalos, polvo de estrellas.


La duendecita en las mañanas las saluda;
con voz mágica y de seda ella les dice:

¡Buenos días, buenos días, flores mías!

Vengo a pedirles:
Amor, colores y fantasía
¡Para todo el día!

Duendecita para una persona muy especial en el Norte del Mundo

Micro-cuentos
Sprunkos, Duendes, Hadas

Son una serie de breves cuentos sobre personajes diminutos y encantados, llenos de magia, color y brillo.

Son los atrapasueños de Prístino
que al dormir atrapan tus sueños y los convierten en melodías abrazadoras, en colores intensos y en días luminosos.

Los duendes son seres mitológicos elementales de la naturaleza, guardianes de los bosques y de todos los seres vivos que habitan en ellos.

Los Sprunkos, son personajes a quienes se les considera como "los seres más simpáticos, más buenos y más felices de todo el mundo".

Hadita de los Colibríes

Los colibríes baten sus alitas; ellas brillan como luceritos entre las ramas nocturnas del jazmín.

Llega la hadita, y estas delicadas avecitas danzan a su alrededor encantándola con el suave murmullo de su aleteo

Con sus largos piquitos la van vistiendo de noche azul y echándole chispas mágicas le dan a ella la magia para volar, y así juntos recorren los jardines y besan a las flores antes de irse a dormir.





micro-cuento móvil, pedido por Ana María para su nieta





el celador de los sueños

¡allí va el celador de los sueños!
en su silla mágica, volando de techo en techo, tocando con el violín su melodía abrazadora, acurrucadita, danzadora...

de pronto… sale la voz de un charanguito a través de una ventana y más allá las cuerdas de un arpa acompañan la canción…

es el celador de los sueños... que nos contagia a todos…



El celador de los sueños

Inspirado en:
El violinista azul, Chagall, 1947

la canción de Tilín Orozco


celador de los sueños, déjame entrar,
celador que levantas las manos para bailar…
celador que
levantas las almas para cantar,
y aunque sea muy tarde siempre quieres coplear ...
celador de
sueños, hazme bailar,
ven a hacerme bailar, ven a hacerme bailar…
celador de sueños,
hazme cantar,
ven a hacerme cantar, ven a hacerme cantar ...

(extracto de la canción de Raúl “Tilín” Orozco)

mi gallito otoñal

Gallito, gallito, tu canto estalla en la mañana, y le da el amarillo al silencio,
Yo dormida estoy, pero con tu canto, feliz me despierto…

Al abrir mi ventana, veo como brillan tus colores,
en tus alas llevas el abrazo tibio que me darás esta mañana…



Gallito que te has vestido de otoño,
Te robaste los colores del atardecer para abrigarme entre tus alas…

Ahora vamos contentos, vestidos de sol, nubes y viento
Vestidos con los colores de abril, los colores de este equinoccio…




Mi Gallito otoñal
Inspirado en Chagall,
“un poeta con alas de pintor”
El Gallo, Chagall, 1929

caballo rojo

No supe de mi color hasta que el viento me lo dijo:
“eres hijo del atardecer”

Brillo como la escarcha dorada,
Mueve mi melena el viento,
Como si llevara fugaces rayos de sol y
Pinceladas de ocaso


Como soy hijo del crepúsculo, llevo sus colores como una capa mágica
Y dentro de mí,
Laten las ganas de volar…


Y es por eso que siempre busco el horizonte, como un equilibrio…
¡Hasta que lo encontré!
Mi sutil bailarina

Ella mueve los brazos con gracia muy voltereta
y hace piruetas riendo al compás de mi corazón

Mi equilibrista, mi danzarina


Caballo rojo
Inspirado en la obra de Chagall, "un poeta con alas de pintor"
"Jinete de circo", Chagall, 1927




pajaritos

Cuando voy al Parque del Olivar, me gusta sentarme en una banca y mirar a los pajaritos. Algunos están tomando agua en la laguna de los peces, otros están tranquilitos en las ramas de los olivos. ¡También puede que pasen volando sobre tu cabeza!

Un día pasó algo sorprendente. Me paré cerca de un grupo de cuculíes que comían miguitas en la vereda y… ¡no se volaron!

Entonces, me quedé como una estatua estirando mi brazo, y de pronto vino hacia mí un gorrión y se posó sobre mi mano ¡que emocionante!

Yo quietecita, quietecita solo lo miraba, sonriendo.

Dato curioso…

No nos imaginamos la variedad de pajaritos que encontramos en el Parque del Olivar: mieleros, mosquetas silbadoras, cuculíes, palomas, gorriones, turtupilines, tortolitas peruanas, botón de oro, semillero negroazulado…


Duendecita atrapasueños


Tenla cerca de ti al dormir y verás... atrapará tus sueños para convertirlos en colores mágicos y melodías abrazadoras.

Dulces sueños con la duendecita flautista…

El Gigante (inspirado en el poema de Nazim Hikmet)

El gigante visita a la mujer pequeña, miniatura, luego de regalarle la casita que en el frente tiene un jardín con madreselvas, como ella tanto soñaba tener...

la mujer pequeña, miniatura, no puede alcanzar al gigante para agradecerle con un abrazo. Entonces el gigante trae su escalera!

así la mujer pequeña, miniatura, sube por la escalera para abrazar al gigante y darle las gracias por cumplir su sueño...

la mujer pequeña, miniatura, está feliz con su casita con un jardín con madreselvas...

esta es la casita por atrás
El Gigante
(Primer verso del poema de nazim Hikmet, 1902-1963)
Un gigante de ojos azules
amaba a una mujer pequeña
que su sueño era una casita
pequeña como para ella
que tuviera en su frente un jardín
un jardín con madreselvas


La Madreselva es una enredadera de flores fragantes, con suave y delicado aroma para soñar. Sus flores pueden ser blancas o rosáseas con sus estámbres y estigmas mirando hacia la vida.

un "pescador de estrellas" para Lucía...


este móvil-cuento fue encargado por Lucía, ella pidió un "pescador de estrellas" y así resultó

Inspiración!


duendecita traviesa del cuento "el caracol del mundo verde"
Duendecita traviesa
Vas de flor en flor
Con cantos y piruetas

Cada mañana el mundo verde es una fiesta
Ríete siempre duendecita traviesa

Duendecito para mi hermano Juanse

sueña de colores,
sueña suavecito,
como echadito en el algodón
de un corderito

Feliz Cumpleaños Juanse
(22-ene-2010)

el árbol de raúl

Y se reunieron los pajaritos: petirojos, picaflores, cuculíes, mirlos, gorriones; y ocuparon todas las ramas del árbol de Raúl. Habían escuchado que en ese jardín se construiría una casa y que para eso sacarían el árbol.

El petirojo, que ya era reconocido por los dueños de aquél jardín, emprendió el vuelo y le pidió a los mirlos que con sus encantadores silbidos “chuik, chuik, chuik, chuik” llevaran un mensaje a los niños, para que defiendan el árbol.


Así llegó Raúl con sus amigos e hicieron una gran ronda alrededor del árbol, con cantos y silbidos, que conmovieron a los dueños de aquél jardín, los que finalmente entendieron que no solamente perderían un árbol sino también la alegría de los cantos y el vuelo de los pajaritos.

100% hecho a mano




Mi gato y yo… volando a las estrellas




Vamos, Vamos!
Cierra los ojos,
Abre tus alas,
Y vueeeelaaaaaa

Llegamos a la luna,
Suave y blandita,
A pescar estrellas
Para iluminar la tierra,
Toda, todita



Fotografías tomadas por Raúl García Pereira (el avión)